And skipping over the ocean like a stone...

 



"La verdad es que toda la vida solo he escuchado los ecos de mi mente,
pero no es personal, bien lo sabes, me disocio con facilidad y aclaro
no es porque no me intereses, por eso siempre agradeceré me ames a pesar de ello"

Con un tono tranquilo le dice apoyado sobre la barra de la cocina, ella guarda silencio con una mirada vidriosa por las lágrimas de la última confrontación, el prosigue con la charla que a estas alturas pareciese se hubiera convertido en un soliloquio:

"En el último año pensé que lo más hiriente que podía pasarle a alguien era
que te descartaran sin la oportunidad de poder decir nada, quedarte con tantas cosas por decir,
quitarte la oportunidad de cerrar un círculo que nunca pretendiste abrir, eso es injusto en muchas formas"

Mirando hacia la puerta continua:

"Entonces piensas que debes refugiarte en un lugar sagrado donde siempre has sido pleno,
en un sitio donde tu ideas, tu ropa, tu esencia esté en perfecta armonía con el todo,
superar las tormentas de una existencia cargada de problemas para habitar allá en los vastos acres soleados
donde la brisa te acaricia y el profundo océano de la vida no intimide".

Prosigue:

"Pero sabes, lo más hiriente no es eso, lastima más el alma que el Amor de Tu Vida 
te diga que de haberte conocido en esencia cuando eran amigos nunca te hubiese elegido, 
créeme ninguna ofensa supera eso".

Con lágrimas en sus ojos se encamina a la puerta principal mientras piensa:

"No permitiré que dejemos atrás este amor... al menos que siga vivo en nuestros hijos,
en algún rincón de la mente donde se arremolinan las memorias
bajo llave dentro del rincón más pequeño del corazón saltando como piedra en el océano".

Se detiene en el dintel de la puerta un breve momento y girando su cabeza a su derecha dice en un tono alto antes de desaparecer por la puerta:

"Yo siempre te seguiría eligiendo..."


"Charlas de Vida"
Una Buena Señal
Isaias Ruiz



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